3 aspectos que cambian en la vida de una paciente con Cáncer Cervicouterino.

Es común que cuando a una mujer se le diagnostica Cáncer Cervicouterino (CaCu), sus primeras reacciones sean angustia, miedo, preocupación, que en ocasiones llega a ser persistentes durante y después del tratamiento, así como temor ante lo que pueda ocurrir. Por ello, es importante conocer y aprender sobre algunos aspectos que cambiarán en la vida de una paciente con CaCu.

Emociones:

Algunos de los principales cambios que ocurren a nivel emocional son:

·     Temor ante el diagnóstico de cáncer debido a las creencias que puedan llegar a tener sobre la enfermedad, tratamiento y pronóstico.

·     Sentimientos de tristeza por los cambios físico que van experimentando durante el tratamiento.

·     Sentimientos de rechazo en donde las pacientes pueden vivirse como una “carga” o “molestia” para la familia.

·     Enojo por los cambios en los patrones de vida debido a que dejan de hacer sus actividades cotidianas por estar en tratamiento oncológico.

Ante estos cambios, la mayoría de las pacientes no cuentan con las herramientas necesarias para hacer frente de manera efectiva, por lo que tienden a aislarse, a perder comunicación con sus familiares, amigos y/o pareja por lo que dejan de expresar lo que realmente sienten, condicionando estados depresivos y ansiosos.

Es importante acudir con un especialista psico-oncológico que apoye durante el proceso de enfermedad-tratamientos, para mejorar los canales de comunicación en la familia, facilitar la expresión de sentimientos, desarrollo de estrategias de afrontamiento efectivo para la reducción de malestar emocional por lo que la salud psicológica es una prioridad para poder obtener resultados positivos.

Alimentación:

Alrededor del 90% de las pacientes que padecen CaCu y se encuentran en tratamiento de quimioterapia y/o radioterapia, presentan cambios en el tracto gastrointestinal, ya que el procedimiento se realiza en la región del abdomen bajo, por lo que pueden llegar a presentar problemas como náuseas, diarrea, estreñimiento.

Por lo anterior, es fundamental llevar un plan de nutrición personalizado, supervisado,  otorgado por un especialista, ya que depende de cada paciente y de la etapa en la que se encuentre la enfermedad, se determinará lo que cada paciente requiere para el cuidado gastrointestinal y manejo de síntomas.

Vida sexual:

Debido a los tratamientos que se realizan durante el tratamiento del CaCu, las pacientes pueden presentar cambios físicos como, disminución de la elasticidad vaginal, reducción en la lubricación, sensaciones incómodas, disminución en el deseo sexual por lo que después de los tratamientos se reduce la frecuencia sexual debido a la poca respuesta de excitación por miedo a experimentar dolor.

Se recomienda asistir con un especialista, el cual ayudará a retomar la vida sexual de manera plena, orientando a las pacientes en métodos para disminuir las molestias físicas, así como el incremento en el deseo sexual. 

En el Modelo Integral para la Atención del Cáncer Cervicouterino Localmente Avanzado y Avanzado (MICAELA) cuenta con especialistas áreas de nutrición, psico-oncología, algología y oncología, áreas que son fundamentales para llevar tratamiento del CaCu.

Fuentes: Pérez, M.; Salazar, J.; Jiménez, R.; Luvian, J.; Galindo, O. y Cetina, L. Prevalencia de ansiedad, depresión y su relación con el afrontamiento desadaptativo en mujeres con cáncer cervicouterino.

Urrutia, M.A.; Concha, X. y Padilla, O. 2014. Calidad de vida en mujeres con Cáncer Cervicouterino. Revista Chil.Obstet.Ginecol #79.

Base de datos del programa MICAELA/ Archivo clínico INCan

Cetina, L. Calidad de Vida en la paciente con Cáncer Cervicouterino. Consultado en: https://cutt.ly/re8YyXv

Olivares, M.E. (2004). Aspectos psicológicos en el cáncer ginecológico. Rev. Avances en Psicología Latinoamericana. 22: 29-48

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